Sustituye los alimentos para consumir menos calorías

Sustituye los alimentos para consumir menos calorías

En nuestro blog ya hemos abordado algunos trucos y consejos para adelgazar y hemos recomendado productos como los quemagrasas y los termogénicos que pueden echarnos una mano en nuestra operación bikini. Pero como a la hora de perder peso cualquier ayuda es poca hoy retomamos el tema de la dieta, no sólo para el verano sino para todo el año. No se trata de vivir a dieta sino de llevar una dieta sana y equilibrada y un estilo de vida saludable que nos permita sentirnos agusto con nosotros mismos.

En este sentido tenemos que aprender a sustituir unos alimentos por otros, evitando aquellos con un alto contenido en calorías. No se trata de vivir contando calorías sino de disfrutar con mesura aquellos alimentos más calóricos para poder consumir en mayor cantidad aquellos que menos calóricos pero con mas poder saciante. De esta manera controlaremos nuestros peso sin pasar hambre.

Pongamos ejemplo, si limitamos el consumo de productos como el aceite o las mantequillas que «pasan desapercibidos en nuestra dieta» podremos dejar algo de «manga ancha» con otros productos como el pan que si «echariamos de menos».

Dicho esto pasemos a la parte práctica. Una de las primeras medidas que podemos adoptar es cambiar el orden de los factores. Pasa a menudo que después de comer estamos tan llenos que no hay hueco para una pieza de fruta como postre. Eso hace que sustituyamos la fruta, baja en calorías, por proteínas o hidratos que tienen un mayor aporte de energía. Por este motivo es una buena iniciativa comenzar a comer por la fruta, aunque puede parecer extraño enseguida nos acostumbraremos. Así mismo debemos dar mayor protagonismo a las verduras y hortalizas. Comenzar nuestras comidas y cenas con verduras hará que ese primer golpe de hambre con el que nos sentamos a la mesa se vea saciado con unos alimentos bajos en calorías. De este modo, cuando pasemos al «plato principal» sea carne, legumbres, pastas, etc. podremos reducir la ración sin pasar hambre.

El otro aspecto en el que debemos incidir es en la sustitución de algunos alimentos por otros similares que resulten más beneficiosos a nuestros fines. Estos son algunos de los ejemplos más comunes y sus sustitutos.

Azúcar: El azúcar es altamente calórico. Su ingesta aporta al cuerpo gran cantidad de energía que si no es consumida se acumula en nuestro organismo a modo de grasa. Si queremos perder peso debemos «obligar» al cuerpo a consumir las reservas por lo que limitar el consumo de azúcar es vital. Como sustituto para endulzar nuestros platos podemos optar por diferentes edulcorantes como la sacarina o incluso la stevia.

Bebidas y refrescos: Lo ideal es que durante el tiempo que dure nuestra dieta limitemos al máximo el consumo de este tipo de bebidas. El sabor dulce de los refrescos estimula la sensación de hambre lo que es ampliamente perjudicial para nuestro objetivo. En su defecto podemos consumir toda el agua que queramos y más. Si lo deseamos podemos añadir un chorrito de limón para dar algo de sabor y aumentar su poder saciante.

Ni que decir tiene que si consumimos refrescos deben ser light o zero, es decir sin azúcares añadidos.

Descubre más alimentos y sus sustitutos en nuestra próxima entrega.

 

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