Descubre cómo adelgazar antes del verano

Descubre cómo adelgazar antes del verano

Se acerca el verano y sabemos que muchos y muchas ya estáis con el objetivo de perder peso. Durante los meses de invierno las capas de ropa esconden esos kilitos de más pero con la llegada del buen tiempo llega la hora de la verdad, la hora en la que quedan al descubierto los excesos de la navidad, las copas con los amigos, las cervecitas del medio día y etcétera. Hoy os vamos a contar un par de secretos para perder peso, unos tips muy genéricos que pueden ayudaros pero que en absoluto sustituyen la consulta con un especialista que estudie nuestro caso de manera pormenorizada.

1º Si quieres perder peso debes comenzar por marcarte un objetivo.
Un objetivo debe ser realista ya que en caso contrario de no conseguirlo (que no lo vas a conseguir) nos creará frustración y nos hará abandonar. No tengas prisa por perder peso, es preferible ir bajando «lento pero seguro» a caer de repente y después sufrir el temido efecto rebote.

2º ¿Tienes un objetivo? Mide tu progreso.
Lo que no se mide no se puede evaluar. Pesate antes de comenzar y toma algunas medidas, vientre, pecho, muslos. Te decimos esto porque a la hora de perder peso en ocasiones ocurren situaciones engañosas. Si comienzas a entrenar puede ser que cambies la grasa por musculo. Puesto que el músuclo pesa más que la grasa puede ser que al montarte en la bascula parezca que «has engordado». No te alarmes, para eso esta el plan b. Seguramente hayas perdido algo de volumen y significará que vas por el buen camino. No obstante, date tu tiempo. No te peses a diario, deja que pasen 15 días desde que comience tu plan. Así podrás evaluar mejor tu progreso sin que haya elementos que distorsionen la realidad.

3º No pases hambre.
Estar a régimen no es sinónimo de pasar hambre. Insistimos… ¡¡NO PASES HAMBRE!! Nuestro cuerpo no esta preparado para sufrir, en general no nos gusta sufrir, y pasar hambre minará tu moral y te hará abandonar. Además los periodos de ayuno hacen que nuestro cuerpo se ponga en «modo ahorro» y que acumule hasta la última caloría ingerida. Realiza las famosas cinco comidas al día y trata de ser estricto en los horarios.

4º Distribuye correctamente las comidas a lo largo del día.
Por nuestra manera de ser, por nuestra cultura, por los horarios laborales… Por un montón de razones tendemos ha convertir la cena en la comida principal del día, es cuando nos reunimos en familia, cuando quedamos con los amigos, cuando tenemos más tiempo para elaborar. Esto es absolutamente contrario a nuestro biorritmo. ¿Conoces la máxima «Desayuna como el emperador, come como el rey y cena como un mendigo»? ¡¡Cúmplela!! A medida que avanza la jornada van quedando menos opciones para quemar las calorías que ingerimos, por este motivo el desayuno y el almuerzo deben ser mas contundente que la cena.

Así mismo intenta no cenar muy tarde. Si cenas a las 12 y te acuestas a las 12:30 es prácticamente seguro que toda tu cena irá a la reserva. Lo ideal sería cenar a las 9 de la noche e incluso un poco antes para dar tiempo a nuestro cuerpo para quemar lo ingerido.

5º No olvides tomar algo a media mañana y merendar.
Como ya hemos dicho, no hay que pasar hambre. Por eso no olvides tomar un café, una tostada, una fruta o similar tanto a media mañana como a media tarde. Esto nos ayudará a no llegar con ansia a la hora de comer y nos facilitará la tarea de cumplir con nuestro régimen.

Como habéis visto ponerse a régimen no se trata de dejar de comer, sino más bien consiste en aprender a comer mejor, con más cabeza y con más control. Además si necesitáis un empujoncito en nuestra web encontraréis excelentes opciones para sustituir algunas comidas y también una amplia selección de quemagrasas.

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